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La Coctelera

CRISIS EN LA UNIVERSIDAD NACIONAL

Con este artículo quiero unirme a las voces de protesta y apoyo a la Universidad Nacional de Colombia y a las demás universidades públicas del país. Todo empezó el 17 de mayo, cuando me llegó un correo de una amiga del colegio que se encuentra estudiando en la Universidad Nacional en Medellín, a continuación le revelaré a los lectores dicho correo y procederé a analizarlo, aunque el correo habla casi por si solo.

“Por favor ayúdanos a informar al Colombiano común, al que ve al país a través de RCN y Caracol, al bogotano, que no tiene ni idea de las protestas de las otras ciudades porque no hay tiempo para ellas en los noticieros, aunque si lo haya para informar 45 min. de fútbol, 30 min. de farándula y 15 min. de novelas.

Al colombiano que cree que en la Universidad no hay clase, porque 'unos pocos no dejan estudiar' pues nadie le dijo por qué protestaban estos estudiantes.


¿Cómo ha sido la protesta?


- Por lo menos en Bogotá, no ha habido 'pedreas'.

-Ha habido marchas al estilo carnaval, 15.000 alumnos bailaban o iban disfrazados.

-Hemos rodeado la universidad nacional con velas.

-Los compañeros de artes han hecho pinturas muy bonitas por todo el campus en señal de protesta…


¿Por qué es la protesta en las Universidades Públicas?

Por el plan nacional de desarrollo, particularmente por el artículo 38. En este se estipula que las universidades tienen que asumir parcialmente su pasivo pensional. Lo que sucede es que el pasivo pensional es demasiado dinero, billones de pesos.

Pero las universidades públicas no podrían pagarlo. Se repetiría el el caso de la Universidad del Atlántico, una universidad pública que está al borde de la quiebra hace años por la aplicación de un régimen similar (¿no lo sabías? y no es la única universidad pública que se está muriendo.... No lo sabías porque nunca sale en las noticias, debe ser que no quieren que lo sepas.)

Para pagarlo, las universidades tendrían que aumentar las matrículas hasta en un 300%, dejar de investigar, contratar profesores más baratos y arrendar sus propios predios; y aun así no podría pagar la deuda que le generaría el asumir su pasivo pensional. Muchos no podrían pagar la matrícula, bajaría el nivel académico y las universidades se venderían hasta quebrarse.

Además de lo anterior, hace poco el congreso aprobó otros artículos de este plan, uno dice que los egresados de universidades públicas tendrán que pagar, después de haberse graduado , 15 años más por haberse educado ahí.

Otro artículo problemático, dice que las carreras en las universidades públicas tienen que responder a las necesidades del mercado. Es decir, lo que no tenga utilidad inmediata se suprime (como lo q quieren hacer con Bellas Artes en Cali)

De nada le sirve al país la investigación, según este concepto, ni las ciencias humanas, ni mucho menos las artes. ¿Para qué filósofos? ¿Para qué matemáticos?, ¿para qué músicos? , según ellos, para nada. Sólo sirve lo que haga falta, el país no puede innovar, tiene que satisfacer sus necesidades inmediatas, se educa gente para que pueda comer y ya, quieren que Colombia no deje de ser un país subdesarrollado.

Aquí no existirá ni el conocimiento ni la investigación, eso le corresponde a los países desarrollados que invierten en esto y que cada vez se vuelven más ricos por estar a la vanguardia en el conocimiento…”

Como lo dije al principio, el correo habla por sí solo, sin embargo, quiero señalar al respecto dos cosas importantes:

1) En Colombia, las noticias solo venden cuando son violentas y más cuando van en contra de las atrocidades que comete el Estado, y aun más cuando en esta se involucran jóvenes.

2) Para los interesados podrían buscar sobre los procesos de globalización, existe un documental que se llama La globalización como perversidad, y no pretendo satanizar la globalización, ésta tiene muchos aspectos buenos, pero solo si se sabe hacer una globalización.

Es decir, considero que con estas medidas se pretende hacer una nación que produzca solo mano de obra tipo exportación, tal y como lo señala el correo, finalmente, esto llevará a que los sectores con menos posibilidades económicas no puedan acceder a universidades públicas, ya que la medida busca además hacer que estas se privaticen. Aun si existen personas incrédulas quiero compartir unos links acerca de lo anterior.

à http://www.rcn.com.co/noticia.php3?nt=19197

Ãhttp://www.portafolio.com.co/port_secc_online/porta_econ_online/2007-0522/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_PORTA-3516534.html

à http://picasaweb.google.com/informartes/PropuestasCreativas

Andrés Vera, Mayo de 2008

NO ES LA CANDELARIA POSITIVA, ES LA CANDELARIA REAL

Ligo este artículo al anterior sobre el mercado de las pulgas, porque debo confesar que dentro de mí se despertó una cierta nostalgia al visitar ese sitio y el centro histórico de la ciudad, por qué, bueno tan simple como ver que todos y cada uno de nosotros más que permitir que este sitio se convierta en un lugar reconocido por su peligrosidad, pareciera más bien que quisiéramos que fuera así.

Es cierto, cuando hablamos del sector céntrico de Bogotá, muchos sentimos un leve escalofrió en la espalda y en la mente se construye el dibujo de algo peligroso, un ladrón, un indigente y buscamos un pretexto para hacer menos necesario el tener que visitar el sector, y cuando no queda más salida que asistir, lo hacemos buscando salir tan pronto como se entra, buscando la seguridad de alguien a nuestro lado, pero sintiéndonos inseguros de todo el que nos rodea.

Pero el centro histórico es en realidad un lugar con mucha riqueza cultural, es inseguro, eso es cierto y es una realidad que no se puede tapar, así como no se puede tapar el sol con un dedo, pero la inseguridad como la consideramos nosotros “real” y que nos han transmitido los medios no es más que una exageración.

Aun cuando el lector considere ciertas mis palabras de que la inseguridad del sitio no es tal como la pintan, probablemente se pregunte que de bueno tendría el ir al centro histórico, pues bien, podría convencer al lector que allí puede encontrar todo tipo de planes para todo tipo de visitantes y a cualquier hora. Discotecas, monumentos, iglesias, casonas, variada gastronomía, teatros y museos.

Para los que se inclinan por un recorrido cultural, podría empezar por hablar de los museos y bibliotecas, que por cierto son bastantes, tomemos como punto de referencia la biblioteca Luís Ángel Arango, la más significativa de Bogotá ya que a ella acuden muchos estudiantes y profesores de colegios y universidades, justo al frente está la casa de la moneda, ambos sitios son gratis y ofrecen interesantes exposiciones de arte.

Pero no son los únicos sitios culturales, no muy lejos podemos encontrar la Quinta de Bolívar, la casa museo del libertador; la biblioteca Nacional, donde reposan colecciones de todos los libros que han llegado a Colombia, el museo Nacional, el museo del oro y hasta el museo de la policía junto con otras joyas arquitectónicas y culturales de la candelaria y los alrededores de la plaza de Bolívar.

Pero si quiere un espacio social activo, la candelaria ofrece opciones para todos los gustos y todas las edades, desde el tradicional almuerzo casero hasta comida de otros países, y muchas cosas curiosas de aquí y allá, como la chicha o el tequila; y claro puede encontrar desde café bar hasta discotecas y claro, con diferentes esquemas que van desde la salsa hasta el rock gótico. No se conforme con escuchar de la candelaria, ¡vívala!

Andrés Vera. 2008

UN MERCADO SIN MUCHAS PULGAS

Muchas personas no han de conocer bien de que se trata esto, inclusive yo que hasta hace unos días conocía solo por boca de otros en que consistía, quiero dedicar las siguientes líneas a una de las costumbres más raras de Bogotá y probablemente de varios lugares de América Latina, el mercado de las pulgas.

El nombre no dice mucho, pero tampoco es algo desconcertante, así que me arriesgo a pensar que si alguien lo escucha por primera vez no irá más de lejos de pensar que se trata de mercancía de cosas viejas o baratijas, de no ser así, aconsejo que vaya al psicólogo. Pero entrando en materia, efectivamente en el mercado de las pulgas las personas pueden encontrar todo tipo de baratijas, y no tan baratijas; cosas usadas, algunas viejas y otras que perfectamente podrían ser nuevas.

En Bogotá se encuentran muchos de estos mercados de las pulgas, los más sonados son los de Usaquén, Suba y la mayoría en el centro, entre los cuales se encuentra el primero de todos, en la carrera séptima con 24, precisamente en un parqueadero, de manera muy organizada para la ciudad, los transeúntes y los mercaderes, allí se encuentra de todo.

Y no exagero al decir que allí se encuentra de todo, por ejemplo, si usted es de aquellos que por ahorrar compra ropa de segunda pero no le gusta mucho la Plaza España, en el mercado de las pulgas está una segunda opción, y si le sobra dinero podría llevarse algo de más, por ejemplo, billeteras, zapatos, o cualquier otra cosa que le pueda hacer juego.

Pero si usted es un coleccionista de música o videos no se preocupe, aquí también se encuentran, desde discos de acetato y casetes de betamax y vhs hasta cd’s de música y con lo más reciente en películas (desde luego estas últimas pirateadas) y claro los respectivos artículos para poder reproducirlos, inclusive los tocadiscos antiguos con forma de flor.

Por cierto, si usted es amante de los aparatos y electrodomésticos, en el mercado de las pulgas podrá hacer un interesante recorrido por las primeras máquinas, verdaderos baluartes como las primeras cámaras fotográficas y de video, lámparas de gasolina, estufas anticuadas, planchas de carbón, maquinas de coser y hasta loza de barro.

Desde luego, no solo hay cosas para los grandes coleccionistas de anticuario, también fue muy interesante encontrarme con artículos de mi infancia, me refiero a juguetes, y no los habían tan viejos en realidad, habían hasta unos que se veían muy nuevos, en realidad hay tantos artículos que aun cuando me tomara la tarea de describir el sitio, no lograría pasmar su encanto, por eso invito a todos los que puedan a que lo visiten.

Si un día de estos se encuentra aburrido en casa, lo mejor es que salga y visite estos lugares, no son inseguros, no le van a meter gato por liebre (desde luego si usted no se deja), pero lo más importante es no dejar perder estos sitios ni estas costumbres, de una vuelta por la ciudad y al igual que yo, descubrirá que la ciudad va más allá de los sitios de la televisión.

Andrés Vera. 2008

TELEVISIÓN COLOMBIANA: EL MITO DE LA BUENA PROGRAMACIÓN

Quiero unirme a las voces de protesta en contra de la administración de todo lo que encierra la televisión en Colombia, porque es una televisión que descaradamente insulta a la mayoría de sus mismos televidentes de frente, los insulta con programación de baja calidad, con programas vacíos, incumpliendo con el esquema de su programación.

Dicen las políticas de televisión de muchos países, incluido el nuestro, que la televisión es formada por el mismo televidente, sin embargo es una política muy falsa porque he encontrado grupos en facebook y correos en donde la gente pide que se acabe uno de los programas más odiados de la televisión, padres e hijos, pero que curiosamente sigue ahí, recreando con idiosincrasia las historias del “país del sagrado corazón”.

Este programa es solo el principio de lo que considero las horas más vacías de contenido en la televisión colombiana, ¿por qué?, bueno, tanto en Caracol como en RCN durante las horas de la tarde solo se dedican a dar novelas, y lo considero un insulto al publico infantil, que digamos es potencial a estas horas, y no quiero decir que las tardes sean inundadas de dibujitos, ni mucho menos de Barnie, pero podrían utilizar programas educativos en vez de novelas insulsas.

Desde luego, el público infantil y juvenil es uno de los más golpeados por la parrilla de televisión nacional, respecto del primero solo se les dedica los festivos por la mañana, y claro los niños madrugan los festivos, pero ¿cuantas veces se ha visto un comercial sobre X dibujo animado? Al respecto podría mencionar a CityTV pero este canal a duras penas se ve en ciertos lugares de Cundinamarca.

En cuanto al publico juvenil, este sufre un gran problema, por un lado viven el mismo fenómeno del público infantil, no hay programas para ellos y los pocos no son promocionados, y por otro lado, los programas que los involucran lo hacen construyéndolos como seres conflictivos, tal y como ocurre en Pandillas, guerra y paz.

Otro aspecto para señalar, son los varios programas que la televisión colombiana deja de presentar sin motivo aparente y sin dar por lo menos unas disculpas a sus televidentes, dicho fenómeno ocurre con las novelas, de las cuales podría citar varias, las series juveniles, como Smallville, y en series infantiles, en este sentido cito a Los Caballeros Del Zodiaco, serie que, encontré estaban dando en Caracol los fines de semana a las siete de la mañana, la dieron como dos veces y de repente, no más.

Los horarios es otro aspecto deplorable del manejo de la televisión colombiana, a este fenómeno lo llamo “El baile horario” y lo considero un grave insulto al televidente en el sentido de que juegan con su tiempo, tratan de imponerle un horario, y para todo lo anterior han creado el Defensor del Televidente, un programa de cinco minutos que dan a las tres de la mañana, ¿Quién lo ve, quien atiende los reclamos y los soluciona?

Si el lector es de Colombia, podrá encontrar que mis denuncias se acoplan a los canales RCN y Caracol, pero este no es el único canal nacional, queda también el canal o los canales institucionales, que sin duda tienen un buen contenido y sabe respetar a los televidentes, pero siendo realistas estos canales no son muy atractivos frente a los canales privados, esperemos que el otro canal que llegue a la televisión colombiana solucione de alguna manera estos problemas.

Andrés Vera. 2008

MOVILIDAD EN BOGOTÁ

A pesar de que Bogotá ha sido calificada en muchas ocasiones como una de las ciudades más modernas de toda Latinoamérica, e inclusive calificada como la Atenas Suramericana, se presentan terribles problemas de movilidad, y no me refiero solo a movilidad vehicular, a partir de este momento hare referencia a los problemas que aquejan la movilidad de la ciudad.

Empezaré por la típica movilidad vehicular, uno de los grandes problemas que aqueja la salud de los capitalinos, a pesar de que se trata de una ciudad muy grande, Bogotá no cuenta con calles adecuadas para el gran número de parque automotor, en otros países las avenidas cuentan con cuatro o seis carriles, mientras que en Bogotá las vías mejor adecuadas podrían considerarse como la avenida Boyacá o la avenida Suba.

Pero la mayoría de corredores viales no cuentan con más de dos carriles, que los osados conductores suelen convertir en tres o cuatro arriesgando su vida y la de las personas a su alrededor, pero se registran casos aun más dramáticos en barrios como Codito, en los cerros nororientales de la ciudad, en donde las calles son de un carril, a este sitio casi no llega transporte público por su difícil acceso y la gente se moviliza en camiones que ocupan por completo la calle y que convierten la movilidad en un caos cuando se encuentran dos de estos en una calle.

Desde luego, hay una preocupación por parte de los habitantes de Bogotá que de manera inconsciente llenan la ciudad de carros, pero es necesario señalar las irregularidades por parte de las administraciones de la ciudad, encabezadas por los alcaldes, quienes no se han encargado de construir vías adecuadas no solo para la cantidad de automotores, sino también para el tipo, ya que ciertas especies de pavimento no soportan carros pesados.

De igual manera, la misma alcaldía no se preocupa por realizar controles y mantenimientos a todas las vías de Bogotá, aun en el S. XXI encontramos en la ciudad calles sin pavimento, y otras donde en tan solo quinientos metros se pueden encontrar numerosos y monumentales huecos que forman absurdos trancones.

En cuanto a la otra movilidad, la de los transeúntes, esta también es caótica, Bogotá alberga alrededor de diez mil millones de personas pero el espacio no parece suficiente para la vida cotidiana ni para los eventos, pero el problema esta vez no es solo la administración estatal, es falta de cultura ciudadana.

Por parte de la alcaldía, quiero señalar la falta de organización en cuanto a eventos, para ello cabe citar el concierto de Iron Maiden, el cierre del Festival de Teatro y el concierto de Alejandro Fernández, eventos muy distintos pero también muy característicos, precisamente por la falta de organización, por lo menos en el caso del concierto de los Maiden, los disturbios se dieron porque las personas habían comprado su boleta pero no pudieron acceder, la gente desde hace tiempo demanda sitios realmente adecuados.

Sin embargo, el otro punto a señalar, es la falta de civilidad, aparte de que muchos de los senderos peatonales de la ciudad son pequeños, cuando la gente va por ellos no tienen en cuenta a las otras personas, si van solos van por toda la mitad y si van acompañados van todos ocupando la acera y rara vez se abren camino ante los demás, ¿será necesaria una alcaldía que se encargue de fomentar una cultura cívica así como lo ha sido el uso de la cebra y la rumba zanahoria?

Andrés Vera. 2008